Hay quien dice que el frío congela las ideas... así que tápate y disfruta de mis pequeñas dosis de aire fresco

5 de mayo de 2008

Descubriendo Madrid. Capítulo 1: el miedo a lo desconocido.

Dejar atrás Estocolmo ha sido más duro de lo que imaginaba. Las mudanzas son movimientos migratorios difíciles de digerir, y más aún cuando consisten en cambiar de aires fronterizos y alzar el vuelo a otras tierras. He dejado atrás a gente inolvidable y a ese frío que no derrite que tanto me enamora, pero he decidido cambiar el chip e intentar afrontar esta nueva etapa con optimismo.

Madrid, Madrid, Madrid. Quizás si repito su nombre muchas veces seguidas me acostumbre a esta inmensa urbe de calles inmensas y urbanitas variopintos. He de reconocer que últimamente sufro de una especie de nube en mi cerebro intoxicada de shock cultural sueco-españolita, que no se hace al ruido ni a las multitudinarias concentraciones de personas que transitan sus calles.

Las ciudades grandes me imponen cierto respeto, sobre todo si no las conozco lo suficiente. Ya me pasó en Londres y ahora lo noto aquí de nuevo. Eso de meterse sola en el metro a ciertas horas no es plato de gusto para mí, y qué decir tiene lo de los robos y carteristas. El exceso de consejos y de información negativa que he ido reteniendo en un bolsillo de mi cerebro me hace deambular a diario cual obsesa con el bolso bien agarrado, tratando incluso de evitar aglomeraciones de gente.

Los prejuicios no son buenos, y he de reconocer que he empezado con mal pie en una ciudad que hasta hora no se ha portado nada mal conmigo: en dos semanas ya tengo empleo y habitación en piso compartido. Además, una ciudad con unos bocatas de calamares tan buenos no puede ser mal sitio para vivir, así que de ahora en adelante me propongo a mi misma intentar mirar con otros ojos la urbe que ahora me rodea.

Saludos a todos y perdonad mi retraso blogeril… ¡sigo viva y tecleando!

8 Comentario(s):

Nils dijo...

Me has pillado leyéndote mientras me escribías jejeje Te deseo todo lo mejor en Madrid. Es cierto que no tiene nada que ver con Estocolmo, pero tampoco con Londres y, de verdad, es de los lugares más abiertos que te encontrarás en Europa, así que dale una segunda oportunidad, no sólo por los bocadillos de calamares. Bienvenida y ya sabes, aquí o allí, seguimos leyéndonos. Un beso!

Manu dijo...

Vivan los bocatas de calamareesss!

Madrid te quiere, y te recibimos con los brazos abiertos los que aquí vivimos...

Disfrútala!

ESE dijo...

Si es que eres una viajera intrépida. Sé que no será tu último destino por mucho que el frío te retorne y te pille con buenas mantas. Al menos aquí tienes algo más de red social y de cercanía con tu natalidad y los que te queremos. Lo sabes. Lo sientes. ¡Suerte! O más. Estaré expectante querida corresponsal y siamesa infinita.

Neraka dijo...

Bocadillos de calamares? Nunca los he probado... Así que tendrás que invitarme para descubrime nuevos paraisos culinarios!

Besitos y suerte!

Martuky dijo...

Xikilla!! eres una tia bien valiente, qno paras y sinceramnt yo veo q aki por lo menos te estas adaptando muy bien.

Y bueno que aki eres bienvenida y que para lo q necesites ya sabes...

Para el proximo viajecito ya siq nos subimos las 2 a los nortes cantando como unas lokas jeje.

Un besazooo.

Copito dijo...

Echo de menos que escribas mas a menudo, me gusta tu piso nuevo, te echo de menos.
Cuidate.
Besazos

Copito dijo...

Ya puedes respirar tranquila, se despidió chiquilicuatre,jejje.
Besazos

Copito dijo...

queremos saber de ti y de tus andanzas. escribe!!!
te queremos.besos