Ayer me desperté a las tres de la mañana con dolor de estómago. Y que conste que esto no tiene nada que ver con mi post anterior de café con bollos suecos, ambos tolerables y recomendables para mi estómago.
El caso es que como no tengo persianas en mi mini-cocina, y me quería tomar un té, me di cuenta de que estaba nevando. Calles vacías, ausencia de ruido y oscuridad friolera me inspiraron unas fotos en ese momento.
Y menos mal que lo hice, porque esta mañana cuando me he levantado me he dado cuenta de que no hay ni rastro de nieve… y claro, si no fuera por el testimonio gráfico del momento a cualquiera que se lo hubiera contado podría haber pensado que lo había soñado, o que le había echado algo más al té que me tomé…
Pero no, he aquí las fotos que prueban por fin que he visto la nieve en Suecia por primera vez en este año 2008. Ya puedo decir que he visto de nuevo el frío sueco. ¡Saludos frescos ahora a 2 grados a las tres de la tarde!
La magia del tiempo:
Vista 1 a las tres, a las ocho y a las once de la mañana
Vista 2 a las tres, a las ocho y a las once de la mañana
Vista 3 a las tres, a las ocho y a las once de la mañana

3 Comentario(s):
qué bonito!! y qué envidia... iras a la final del Globen?
Hola Nils... no, no iré a la final, pero ten por supuesto que la veré por la tele...
Un besote!
Intentaré poner fotos chulas de Estocolmo otro día, estas son las afueras solamente...
Soy poco amante de la nieve, pero estampas como estás bien merecen un desvelo. Y no, no era un sueño sin derretir. Aplaudo la idea de estos regalos suecos, servidos en bandeja blog.
Cuida esos problemas, no derivados de bacanales, y ponte más buena para este fin de semana repleto de impactos: eurovisivos y electorales. Mi predicción es que ganará un mejor y un peor, ¿quién será quién?
Besos descongelados.
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