Recopilo aquí las audaces palabras de mi amigo Aníbal a modo de continuación de aquélla lista que hice hace días sobre algunos “horripilus palabros” en nuestra lengua. Les prometo que este magnífico relato mordaz y divertido no les dejará indiferentes.
“Vocablos peliculeros”, por Aníbal
¡Venga acá, jovencito...!
No, tu querida mamá no se ha vuelto argentina de repente. Es uno de los muchos ejemplos de palabras y oraciones que, a pesar de no formar parte del lenguaje cotidiano de España, abundan en los guiones de dibujos, series y películas extranjeras que son dobladas al castellano. Términos que, al menos en mi círculo social –que no es precisamente pequeño–, no se emplean nunca.
¿Cómo te expresas cuando tienes hambre? No me refiero a los rugidos estomacales que padecen algunos sino a la frase que casi todos utilizamos: “¿Tienes hambre?”, “tengo hambre”, etc. Pues no, en las películas dobladas suelo escuchar cosas como “¿Tienes apetito?”. No me digáis que no suena jactancioso... Tanto como esta última palabra –que lo es al cuadrado–, ya que es un sinónimo –bastante estirado– de ‘pedante’. Vamos, que hasta un repollo con lazo sería más natural.
¿Y qué me decís de cuando tenéis prisa o queréis metérsela a alguien –la prisa… ? Lo lógico es un “¡rápido!”, “¡venga!”, “¡date prisa!”... Incluso acepto “come on” como último recurso. Pero… ¿quién leches utiliza “¡aprisa!”, además de los actores de doblaje?
Mención especial merecen los insultos. Especialmente uno: “sabandihasquerosa”. Así, todo junto y con esa ‘h’ aspirada. Reconozco que lo escuché en unos dibujos con voces sudamericanas… Sin embargo, en alguna ocasión, también he oído “sabandija” en series españolas. Puaj*.
Otro grupo que posee términos recluidos en la televisión es el de las exclamaciones. Mientras la gente suele emplear “¡hala!”, “¡mira!”, “¡buah!”, “¡jope!”… e incluso, en casos extremos, “jopetas”, los actores –o, sobre todo, los dibujos– doblados sueltan por esa boquita cosas como “¡cáspita!”, “¡carambolas!”, “¡atiza!”, “¡canastos!”, “¡córcholis!”, “¡repámpanos!” o, lo que es peor: “¡pepinillos en vinagre!”. Sí, esta última frase se repetía asiduamente en los dibujos “Las mil y una Américas”.
Pero, aunque haga gracia, una exclamación poco común no siempre es sinónimo de rechazo. Por ejemplo, Edurne, de OT4, cantó su ‘Jopetas-Rap’ sin producirnos urticaria. En cambio, Inma, de GH7, con sólo prestarle su particular manera de expresarse a algo muy utilizado –“¡Anda ya! ¿Sábeee? ¡Anda ya!”– nos dio fuerzas para, o bien imitarla hasta la saciedad, o mejor aún: tirarle un tiesto a la televisión con la esperanza de que callase para siempre.
Precisamente, gracias a los realities me he dado cuenta de que, en otras partes del país, en vez de “al lado tuyo” se utiliza “al lado tuya”. Sé que ambas opciones tienen sus detractores, en tanto que la forma correcta es la que –supongo– gusta a Emma García, –‘a tu lado’–, pero, ¿no es mucho peor para el oído la segunda opción? Al menos, se le dota de propiedades femeninas a una palabra que no lo es. Si tanto les gusta, ¿por qué no cantaban, entonces, “Al lado tuya me siento seguro (...) y mi música es tu voz”? ¿Se perdieron el capítulo de Barrio Sésamo en el que Coco diferenciaba entre ‘él’ y ‘ella’? Normal, Coco era algo ambiguo –no tanto como Espinete– y les despistó. Y es que, ¡qué manía había antes con castrar a los muñecos y a los dibujos animados! Aunque, pensándolo bien, quizá sea mejor eso que no tener que aguantar las incontinencias de Shin Chan y de Baby Born…
Al tratarse de una profesión que me llama la atención como alternativa profesional de futuro, es posible que yo me fije, más que otros, en cómo se expresan. Quizá por eso, ha sido algo de lo que me he dado cuenta hace tiempo. A pesar de no ser el único que lo haya percibido, nadie me lo ha hecho saber, por lo que goza del privilegio de ser una de esas pocas cosas que aprendes por ti mismo; algo que no tiene precio. ¿Por qué? Porque ahí reside, en parte, tu capacidad intelectual individual, la que te diferencia del resto y te hace más o menos brillante. Aún así, después de haber leído este artículo, o de haberle echado un vistazo, como prefieras, ¿no crees que tengo razón? Si es así, ¿ya habías pensado en ello anteriormente? ¿No? Pues espero que estés algo menos en… ese pueblo leonés y que dejes de creerte el rey de la selva. Sólo si, como ese gran felino, vences tus miedos a los ratones -que, aunque den más grima, son lo suficientemente inteligentes como para sobrevivir a situaciones que pocos animales logran franquear- y te alistas en el bando de la reflexión como medio para alcanzar más sabiduría, podrás salir ileso de las garras de la ignorancia. ¡Subsiste!
*Los insultos encierran muchas palabras que, fonéticamente, me dan repelús. Además, de sabandija –en término despectivo–, no soporto: bobalicón, cenutrio, (…) de pacotilla, gandul, holgazán, lechuguino, majadero, mentecato, mojigato, panoli, papanatas, patán, pazguato, piltrafilla, seboso y zopenco.
Asimismo, detesto los siguientes términos: acatarrada, alcahueta, alguacil, bravucón, tejemaneje y galimatías; Samantha, Cynthia, Déborah, Curro y Luzmela; cagigal, cabestro, barriga, arrumaco, corpiño, piriñaca, requesón, gorgojo, palomino, zurraspa, chorongo y trabuco; y otros muchos que no menciono porque sería de muy mala educación.
Para terminar, me gustaría destacar que la nueva denominación del agua mineral de Coca-Cola –anteriormente ‘Bonaqua’– es patética. Suena horriblemente mal. Aunque te tapes los oídos seguirá disgustándote… ¿Preparado? El nuevo nombre es: AQUABONA. Pocas veces un pequeño cambio de orden fue tan desafortunado. Además, ahora tiene una ‘a’ más, con el consiguiente aumento del gasto de tinta. Pero ahí no acaba la cosa… Al no fundirse ambos términos, se nota más su separación, con lo que ‘BONA’, situado al final, tiende a ser asociado con ‘nabo’.
Aníbal, 9 de diciembre de 2007
Muchas gracias Aníbal, y que sepas que cuando quieras, aquí tienes un espacio para publicar. Todo un lujo para mí, estoy encantada ;)


2 Comentario(s):
si la verdad es que hay que reconocer que lo he escrito por aníbal no solo lo había yo pensado anteriormente sino que lo ha escrito con una inteligencia sorprendente, gracias anibal y gracias semisueca,besazos.copito
Gracias a ti por animarte a comentar en los post vacíos, porque se agradece que lo bien escrito (por Aníbal) se aprecie. Yo me sumo de nuevo al agradecimiento de Copito hacia ti, Ani.
Besos ;)
Publicar un comentario en la entrada