Hay quien dice que el frío congela las ideas... así que tápate y disfruta de mis pequeñas dosis de aire fresco

30 de enero de 2008

Lo que hay que oír (no apto para escrupulosos)


Acabo de ir al médico para que me quitara un tapón que creí tener en el oído, porque tan joven y ya tan sorda… bueno, dejémoslo en que sospeché tener un corcho abejero tapándome el tímpano hambriento de ruidos en estéreo.

¡Menuda diferencia! Salí de allí escopetada, no tanto por el petróleo desbordado en la consulta médica (color marrón oscuro y de aspecto no demasiado apetecible) sino por las ganas de volver a oír el mundo que me rodea, ese que durante unos meses he estado oyendo en versión “mono” (lo que no es estéreo), distante, casi ajeno. Por un minuto se me hizo raro no escuchar mi respiración interna subiendo la cuesta de mi casa, o el eco de mi voz rebotado hacia dentro al tararear la gran canción de Mika “Happy ending”. Porque no me negarán que cuando nos tapamos los oídos o bajo el agua, uno se concentra más en los ruidos internos de su cuerpo, ¿lo han comprobado?

Me dispongo pues, a partir de ahora, a escuchar el mundo de forma distinta. Les animo también a que hagan lo mismo de vez en cuando, con o sin tapones, porque a veces bien viene cambiar la forma de escuchar, ¿no creen?

P.D. Un truquillo: échense por la noche unas gotitas de aceite de oliva en caso de acumulación de excedente abejero… ¡Mano de Santo!

En otro orden de cosas: por favor, anímense a rellenar mi nueva encuesta, situada a la izquierda de esta entrada de texto… ¡suerte!


2 Comentario(s):

eSe dijo...

Me encanta cómo sabes relatar hasta una historia de cotideaneidad con tu estilo insustituible. Es curioso que ya te eche de menos sin haberte ido. Si es que al final me veo viajando al frío. Besos sin dar cera...

copito dijo...

la verdad es que tiene razón ese.nunca hubiera hecho una historia de esto, un monologo en directo, puede,jejjeje.yo ya he votado.rezo para acertar, debo estudiar cosas de suecia,jejej.besazos